La heterodoxia Económica. Jaimito no se rinde

Días atrás, Ignacio Ros, inteligente analista de IG Digital publico la nota  ¿BlanKeamiento de color blue? en donde nos expone la creatividad de Guillermo Moreno (¿solo o con los otros tres fantásticos?) para tratar de controlar el dólar paralelo y “vendernos” la idea  que el dólar oficial es real y que solo los agoreros ( corporaciones, oligarcas) propician la necesidad de una actualización cambiaria.(http://www.igdigital.com/2013/05/blanqueamiento-de-dolares/)

 

 ¿Somos un país de fugadores compulsivos? ¿El argentino tiene un sentimiento antipatriótico tan fuerte que prefiere generar intereses en el exterior o es que las condiciones no están dadas para que los ahorristas e inversores repatríen sus capitales? Hoy, los dólares afuera más que cuadriplican a las reservas del Banco Central y superan en 22 veces el monto diario operado por la Bolsa local. Si queremos hablar en serio, dejemos de lado a los CEDINes (Certificado de Depósito para Inversión) y los BADEs (Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico) que anunció la semana pasada el Gobierno, y hablemos de confianza.
¿Estos bonos patrióticos que diseñaron son suficientes para que los que tienen su dinero en el exterior lo blanqueen? Se les ofrece un 4% anual y eximirlos de los impuestos que deberían pagar. Más allá de los debates éticos y morales que conlleva el hecho de que un Gobierno condone el pago de estos tributos, en una época que según dicen los funcionarios no es de crisis, habría que reconstruir ciertos puentes que fueron dinamitados.
No importa si hablamos de una pareja o de la relación de un pueblo con su Gobierno. Una historia económica pendular con ocho crisis -de menor y mayor intensidad- en los últimos 50 años erosionó la confianza de los argentinos. Volver a construirla tomará años de estabilidad política y económica, de previsibilidad financiera y de reglas de juego claras para todos por igual.

La confianza es todo, define con claridad Ignacio. Mas aun, cuando la materia que nos ocupa (la moneda) es un bien que “refleja” valor,…no tiene valor en si mismo, es una unidad de valor intangible que “vale” en función de que confiemos en ella y que nos brinde una unidad de medida que muestre el valor de nuestros bienes, con muy pocas variaciones y no con deterioros constantes.

En numerosas notas hemos explicitado que la inestable historia económica de nuestro país es la que nos llevo a pensar, que nuestra moneda no es el peso, sino el dólar. Lamentablemente, la única unidad de medida de valor que entendemos de los bienes es el dólar. Nos hemos olvidado que desde mediados de los 50 hasta los 90, uno de nuestros principales problemas reiterativos ha sido la inflación. Con enfermiza inflación, es lógico que los  programas económicos que se pusieron en marcha fracasaran, algunos muy técnicos. Y básicamente ¿porque fracasaron? Parece una verdad de Perogrullo: Falta de confianza. Tuvimos un periodo positivo, en este aspecto (no neguemos grandes problemas) que fueron los años de convertibilidad. Nos permitió a los argentinos saber el valor de los bienes en moneda nacional.

Será difícil que la gente confíe en este bono, cuando ni siquiera confía en el peso y a la fuerza le quitaron la opción del dólar como reserva de valor. Después de una experiencia traumática, como lo fue la confiscación de depósitos en 2001, el poco respeto a las normas institucionales de los últimos años (inflación que no se reconoce, divisas paralelas, financiación del Estado a través de la ANSES, trabas a las importaciones y manejo a dedo de los cupos para exportar) no confluye en fortalecer la confianza del argentino.

Detrás de este último movimiento del Ejecutivo, el Gobierno reconoce el problema que tiene el Central para acumular reservas. Se fueron US$ 8.100 millones. Con una política de no endeudarse en el exterior y con la inversión extranjera en el freezer, los verdes se vuelven escasos.
Alrededor de US$ 160 mil millones de argentinos se encuentran fuera del país y no analizamos el porqué.

Ahora bien, ¿porque siempre buscamos caminos intrincados heterodoxos?  Es claro pensar que el Gobierno, a través de su tan mentado “modelo” transmite  una realidad mentirosa, su irresponsabilidad  los lleva a negar la realidad con el solo objetivo de mantener el poder (nosotros los argentinos poco importamos). No existe la inflación, no existe la emisión de moneda, no existe la fuga de capitales, no existe desconfianza, no existe falta de inversión. La corrupción, el atraso del país (infraestructura, energía, caminos, trenes) son conceptos que elaboran las corporaciones y los golpistas.

“Cuánto se puede captar de los ahorros no declarados de los argentinos es debatible y dependerá básicamente de los incentivos y de las reglas de juego, que hasta ahora han sido poco favorables. Un monto similar al del blanqueo de 2009, o incluso algo menos, podría considerarse un éxito, permitiendo recuperar, al menos por un tiempo, la mitad de los dólares perdidos en el último año”, destacan desde la consultora Analytica.
Por ejemplo, si hay un mercado secundario para negociar los CEDINes en pesos se estaría validando una cotización paralela del dólar, cercana más a los valores del blue que al oficial. Si el mercado de compra y venta es flexible, el que fue con sus dólares a blanquearlos al Central y le dieron un CEDIN va a tratar de venderlo tan rápido como pueda en el mercado secundario.

Si es así, serán títulos que quemarán las manos de sus tenedores y circularán poco. A menos que la reglamentación diga algo diferente, costará seducir a un ahorrista para que conserve este título en dólares al 4%, cuando un bono como el Boden 15 rinde el triple.

 

El tema pasa siempre por la confianza y los caminos sinuosos favorecen lo contrario.  Como ya lo especifico Ignacio, faltan dólares, hay inflación y nos permitimos agregar no tenemos financiaciacion. Una de las posibilidades ortodoxas, seria desdoblar el mercado cambiario en comercial y financiero, en donde este ultimo sea libre. Forzosamente esta medida debe ser acompañada de acciones que tiendan  a corregir los actuales problemas económicos argentinos (entre los básicos inflación y emisión.). Este mecanismo deberá ser de corto plazo y con el objetivo mencionado. Ya lo hemos vivido, la existencia de varios mercados financieros no hace más que profundizar los desequilibrios y acostumbrarnos a vivir en el desorden.

Algunos analistas especulan con que es el camino para que el Gobierno controle de manera legal el mercado de cambios paralelo. ¿Cómo se haría esto? El Central entregaría CEDINes para que los cambistas se los den a aquellos ahorristas que piden dólares. A través de esta bicicleta financiera se buscaría reducir la brecha del informal con el oficial.

¿Será que Guillermo Moreno encontró el camino para manejar el blue sin amedrentar cueveros?

Finalmente, Ignacio Ros nos dice que lo  cierto es que si surgieron estas especulaciones entre los analistas económicos es que la confianza todavía es un valor lejano.

Lo dicho, que el Gobierno no siga aclarando temas,…que cada vez  todo esta más oscuro.

Por favor, Jaimito rendite. Gracias.

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