Mirando hacia el futuro de los negocios estadounidenses en China

 

A continuación resumimos la entrevista  que la reportera  Lillian Cunningham, llevo a cabo en su participación en el East West Center’s Jefferson Fellowship en Beijing, a  Christian Murck, presidente saliente de la cámara. Murck ha vivido en Beijing durante 17 años, y se ha desempeñado como presidente de la Cámara de Comercio en China durante los últimos tres de ellos, supervisando una membresía de aproximadamente 1,500 empresas estadounidenses que hacen negocios en el mercado chino.

 P. ¿Cuál es su visión de la economía de China actual?

R.  La economía china está en un punto de inflexión muy importante, en el que vemos los cambios estructurales que vienen, que tendrá un gran impacto en el entorno empresarial. Tuvimos un período muy exitoso en los últimos 30 años de la evolución de la economía china. Pero cuando nos fijamos en los próximos 30 años, es muy claro que la economía no se va a desarrollar a lo largo de la misma ruta o de la misma manera. La demanda tiene que pasar de la demanda externa a la interna, de algún modo, para que la economía siga creciendo.

En segundo lugar, se ha producido un cambio significativo en la economía de producción. China ya no tiene la característica de mano de obra barata. Los incrementos de los costos laborales son ahora más rápidos  que el crecimiento económico. No creemos que sea cíclico. Creemos que es una tendencia a largo plazo.

En tercer lugar, hay un cambio demográfico significativo. También afecta a la disponibilidad de la mano de obra. La fuerza de trabajo está disminuyendo cada año. El número de jubilados está aumentando drásticamente. Ese será un gran desafío fiscal para el gobierno en el futuro.

¿Estos cambios afectan la manera estadounidenses de manejar los negocios en China?

Muchas compañías habitualmente tenían 15 /20  % de crecimiento en ingresos cada año. Esta situación esconde un montón de problemas. Cuando usted tiene su ingreso que crece tan rápido, lo que realmente preocupa es: ¿Como voy a hacer las cosas lo suficientemente rápido? ¿Cómo se  lo voy a transmitir a los clientes? ¿Y dónde voy a encontrar a la gente y como las voy a formar? Gerenciar el  crecimiento ese es el tema.

Dicha situación se va a reducir.  Si nos fijamos en el sector farmacéutico, por ejemplo, todavía están creciendo al 20 por ciento. Pero si nos fijamos en equipos de construcción, esta en negativo. Hay muchas diferencias  por sectores, mayoritariamente con sentido hacia abajo por  el lado de los ingresos.

Se  está experimentando un aumento los  costos. La tierra esta  más cara y menos disponible. El costo del trabajo va en aumento de manera espectacular. Productos básicos y materias primas también están subiendo. Así que, de repente, en los últimos 18 meses, el foco de la gestión se ha desplazado desde la simple gestión del crecimiento a la  gestión de control de costos. Esto no va a cambiar en el  corto plazo. Va  a ser un problema continuo.

Se esta viviendo la misma problemática que en  América del Norte o Europa. Hay que producir  más con menos. En términos generales, las grandes multinacionales estadounidenses están acostumbradas a ese tipo de ambiente. Se puede seguir en estas condiciones y  tener éxito en este mercado, pero sí marca un cambio significativo.

Si consideramos  una industria intensiva en capital como los automóviles, no se  puede ser un líder mundial en las próximas décadas a menos que tenga una mayor presencia en China, porque no va a tener el volumen necesario para amortizar el costo enorme de modelos de desarrollo.

Curiosamente, las empresas chinas se enfrentan al mismo problema estratégico. Hay un montón de empresas chinas que quieren ser líderes mundiales – no sólo líderes en el mercado chino, donde son campeones nacionales (con algún tipo de protección). Pero, también, los chinos, no pueden ser líderes mundiales en muchos sectores sin una fuerte presencia en Europa y América del Norte. Así que ahora estamos viendo una ola de inversión china. El año pasado, fueron seis mil millones dólares de inversión extranjera de China en los Estados Unidos, un récord histórico. El doble entro en Europa, $ 12 mil millones. Vamos a ver, creo, un permanente incremento en la integración de China a la economía global.

¿Cuánta confianza tiene usted en la capacidad de la nueva dirección china para apoyar a algunos de estos cambios?

Entiendo que hay consenso general en que hay que hacer cambios. Cambios  en el mercado, fijación de precios basados en la energía, aceleración de la liberalización financiera, con alguna supresión de la represión financiera que hemos tenido los últimos años, la mejora de la asignación de capital, reduciendo el papel del Estado, la reducción de la carga administrativa de la aprobación del gobierno.

Eso no quiere decir que va a hacer todo eso, por supuesto. Pero creo que los nuevos líderes están tratando, deliberadamente, de  distanciarse de sus predecesores, que hablaron mucho de estos temas pero concretaron  muy poco durante  los últimos cinco años que estuvieron  en el poder.

Las expectativas son muy altas en la comunidad empresarial y la comunidad académica que los nuevos programas importantes se darán a conocer en octubre en el tercer plenario. Fue muy positivo que el presidente Obama y el presidente Xi pudieron reunirse en California, porque  es el período en el que el gobierno chino está tratando de decidir exactamente lo que va a exponer en el  tercer plenario, en el cual se espera algún detalle respecto a la aceleración de la reforma del mercado.

En caso contrario, dará una expectativa  negativa acerca de las modificaciones de mercado.

Usted mencionó el cambio de la gestión del crecimiento hacia el de los costos. ¿Qué están haciendo exactamente las  empresas estadounidenses para gerenciar  los costos?

Por lo general, no reducir el tamaño, ya que todavía se esta  viendo crecimiento. Se está invirtiendo en bienes de equipo para la automatización. Se esta  mirando el proceso del negocio, considerando la tercerización de algunas partes. Internamente también, se esta  profundizando la forma de organizar el trabajo. Nos hemos movido un poco más allá de la etapa donde la localización significaba tener empleados chinos en puestos de dirección. Lo que estamos viendo ahora es convertirnos  en el competidor chino. Eso es un tema de la corporación Honeywell en China, por ejemplo.

Moviendo el nuevo proceso de aprobación del producto a China, no a la oficina central. Buscar un tiempo de respuesta rápido. También significa entender  la estructura de costos de las empresas  que operan aquí  y acompañarlas.

 

Si una de las claves para mantener el crecimiento económico es el aumento de la demanda doméstica, ¿Cuál es la  estrategia del gobierno?

La estrategia fundamental  es desarrollar mayor cantidad de zonas urbanizadas. Estamos cerca del 50 por ciento de zonas urbanas, y la expectativa es que China estará estabilizada cuando llegue a  un 70 o 80 por ciento de su población urbana.

Con este criterio,  una empresa como Procter & Gamble, no necesariamente quiere tener el producto número 1 en las 10 ciudades más grandes de China. Se requiere  tener presencia en todas las ciudades con más de 1 millón de habitantes, y hay más de 100 de esas ciudades en China.

Se  está invirtiendo fuertemente para construir la logística, para construir su presencia psíquica, para gastar en marketing, medios de comunicación, especialmente en línea y sociales – en todas las formas de desarrollar conexiones con estos nuevos consumidores urbanos.

El problema con esto es que tenemos aquí un sistema de registro de familias, el sistema “hukou”.

Hay alrededor de 250 millones de habitantes de ciudades son trabajadores migrantes, lo que significa que no tienen un registro de los hogares urbanos, lo  tienen en algún lugar rural, y están  en la ciudad en la mayoría de los  casos sin sus hijos o cónyuges.

Actualmente tenemos alrededor de 250 millones de personas en esa condición ciudadana de segunda clase, y durante los próximos 20 o 30 años se considera que se agregaran  otros 250 o 300 millones de personas a las zonas urbanas.

Este es un gran problema.  Un  problema político que se comienza a plantear.

Urbanización con éxito, o inclusive urbanización accesible, son reclamos de la población al gobierno chino.  Significa que los ciudadanos chinos tengan derecho a desplazarse a cualquier lugar dentro de China, conseguir un trabajo, traer a su familia, comprar una casa, poner a su hijo  en escuela publica, obtener los beneficios de jubilación locales y todo lo demás. Sin embargo, nadie sabe cómo va eso a ser financiado o cómo va a suceder exactamente.

Nuestros  miembros están decididos a  invertir un montón de dinero sobre la base de la tesis de la urbanización, porque vemos el potencial económico. Eso es una expresión de confianza que el gobierno chino debe  encontrar una manera de corresponderlo.

Si no lo hace, ¿qué pasara? Esta fuente de crecimiento económico de los nuevos residentes urbanos y los nuevos consumidores de clase media, de repente desaparece. Si no tiene el empuje de urbanización, ¿como va a mantener el crecimiento económico? Por otro lado, con el desarrollo de la urbanización, ¿cómo lidiar con la fusión de estos dos regímenes de prestaciones muy diferentes y la gestión de los descontentos y los problemas de todo el mundo?

Es un problema social enorme y muy interesante, así como una cuestión de desarrollo económico. Difícil problema para el Gobierno.

La expectativa de las empresas extranjeras es ver que hará el gobierno y como. Debemos esperar  y pensar que no se va a perder dinero.

 

¿Ve usted alguna reversión en las inversiones  de Estados Unidos en China?

No, no en absoluto. Se están haciendo ajustes, pero no veo ninguna reversión.

 

Políticamente, que es lo que necesita China para seguir adelante y a donde quiere llegar en las próximas décadas?

Creo que el gobierno tiene que ser más transparente, más institucional, más responsable en cierto modo hacia la gente de China. No necesariamente a los extranjeros, pero a la gente de China. Cómo hacer esto, no tengo ni idea.

Ciertamente, el sistema de los EE.UU. en este momento no puede ser un modelo muy atractivo. Tenemos un electorado muy dividido, y por lo tanto nuestro gobierno también lo esta, y no está funcionando muy bien. Los Estados Unidos, por cierto, es de los mayores del mundo, el más antiguo. Tenemos en vigencia una constitución del siglo 18. A menudo escuchamos  a  los chinos hablar de 5.000 años de cultura china, pero  en política es muy nueva, es  un país fresco, que sigue inventando sus instituciones.

¿Tiene que ser más democrático? ¿Es  parte del cambio?

Bueno, ¿que es democrático? Los Estados Unidos es democrático. Tambien lo  es Italia. Son democracias diferentes, sin embargo. Tambien Japón. Diferente de nuevo. Aun Singapur es democrático. Creo que es muy difícil definir lo que significa democracia. Yo prefiero pensar en Estado de derecho, la rendición de cuentas,  la eficiencia, y  cosas así. Creo que tienen que hacerlo mejor en todos estos  frentes y ver cómo funciona. Lo veremos en el futuro.

 

http://www.washingtonpost.com/blogs/on-leadership/wp/2013/07/22/gazing-into-the-future-of-american-business-in-china/

http://blogs.hbr.org/shortlist/  –  Harvard Business Review

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