¿Que esta mal en Norteamérica?

 

Reflexionando sobre el reciente shutdown  y  techo de la deuda, y observando la resolución por la que da un respiro de solo unos meses hasta que el mismo plazo autoimpuestos vuelva a tomar vigencia,  debemos preguntarnos: ¿qué anda mal  en Estados Unidos?

Ciertamente, esa  es la pregunta que se escucha en el ambiente local y en los observadores del exterior. Las autoridades económicas, como los banqueros del FMI o asiáticos con grandes propiedades estadounidenses, expresan con razón su  alarma.

Según un analista británico, “la corrupción de la moderna Washington recuerda extraños anhelos. La pomposidad de su arquitectura ya no puede dignificar el camino que venia existiendo.  El fraude electoral, el poder atroz de los grupos de presión, el dinero circulando por todas partes y la polarización partidista hace agua por todos lados. La agencia de noticias china, algo extraño si tenemos en cuenta el valor de sus tenencias de dólares, abogó por un mundo desamericanizado que incluya una nueva moneda de reserva internacional que se vaya  a crear para remplazar el dominante dólar de EE.UU..”

Es particularmente difícil para los extranjeros  entender  la idea que el Obamacare esta de alguna manera implicado en el problema en discusión.

Ellos ven a la reforma de la salud como una solución técnica positiva a un híbrido público / privado, tan complicado como una empresa de servicios públicos. ¿Cómo pudo este conjunto de cambios difíciles a nuestro sistema de atención de la salud, llevar a los políticos por el camino de un posible default  de la deuda americana?

Pueden haber muchas respuestas acerca de lo que esta mal. Mis lectores saben la mía: es el resultado del cóctel tóxico entre  la concentración de la riqueza y el dinero en la política. Esa combinación bloquea el conjunto de políticas que comienzan a abordar los desafíos que enfrentamos y promueve lo que vivimos en nuestro derredor : constantes disputas fiscales impulsadas  por la obsesión retórica de deudas públicas y déficit , que nada tienen que ver  con nuestros reales desafíos fiscales (algunos  cambios del  tipo Obamacare en realidad pueden ayudar  a solucionarlos) y otro punto  es  retorico,  en el sentido de que no se trata de aportes  reales para la reducción de impuestos y para la reducción del gobierno.

Escuchando la opinión de los expertos  en los últimos días, la respuesta que más se escucha  es que nosotros, como nación, electoralmente,  estamos profundamente polarizados. Puede haber  alguna  evidencia sólida para eso, pero me permito afirmar, sin pruebas en contrario, que esta explicación parece poco consistente. Esto puede ser una continuación de lo ya expresado. Me pregunto qué tan profunda es realmente esta división. Me pregunto si se podría cambiar con relativa rapidez por los líderes políticos y por los movimientos de opinión, la verdad  respecto al poder económico y político.

La economía de EE.UU. ha dejado sin considerar a grandes franjas de la gente. La historia muestra que tales períodos son propicios para los demagogos, y en este caso, hay mucho dinero para comprar, no sólo el conjunto de políticas que los proteja, sino también los ” think tanks “, los resultados de investigación, y la  instigación de los medios que fomenta la polarización.

Mientras tanto, los supuestos representantes políticos del resto de nosotros no ofrecen alternativas en contra. En los más altos niveles del poder político y de la política , la desigualdad , la inmovilidad , el estancamiento de los salarios , el estancamiento de las  tasas de pobreza , la perdida de  mercados de trabajo persistente gracias a la tecnología y la globalización. Aparte de una cierta redistribución, incluso los líderes progresistas no saben muy bien qué hacer frente a estas tendencias.

Si pensamos que todo esto suena demasiado natural , debemos preguntarnos ¿por qué , después de la debacle que acabamos de soportar, el debate político no se movió en absoluto hacia la lista crítica de las cuestiones económicas observadas mas arriba , pero si se mantuvo la discusión sobre el déficit y la deuda ?

¿Qué pasaría si un líder político se organizara  únicamente en torno a estas cuestiones económicas, sin mantenerse en lo de siempre, el equilibrio presupuestario? No quitamos importancia a la necesidad de mantener un presupuesto equilibrado, que permita un camino sostenible, pero el debate debe considerar todos los temas en su justa perspectiva. Es la cola, no el perro.

Imagine una plataforma basada no solo en la reducción del déficit, sino en el conocimiento de que muchas más personas tengan trabajos que paguen salarios dignos, lo que significa mayor salario mínimo, política fiscal y monetaria de pleno empleo, la creación directa de empleo y  distribución de trabajo. Por cierto, eso no es un programa caro, lo que si es caro es no hacerlo. El único costo nuevo sería la creación de empleo directo.  No decimos que se pague por sí mismo, una buena política fiscal es un costo cíclico, el problema se da si en términos de pérdidas de producción.

Lo expresado, da motivos para que  el mundo este profundamente nervioso por lo que  pasa en  Estados Unidos y hacia dónde se dirige. Pero no estoy convencido que  nuestro electorado este tan polarizado que no podamos cambiar el rumbo. Sólo tenemos que darle a la gente una mejor opción.

Jared Bernstein

http://www.huffingtonpost.com/jared-bernstein/whats-wrong-with-america_b_4133645.html