Finalmente, la Justicia Confirma la Quiebra de Detroit

 

La corresponsal de La Nación en Estados Unidos, Silvia Pisani, informo lo siguiente, en el día de la fecha:

Washington- La incapacidad política para superar situaciones de mala administración marco ayer un triste record: la ciudad de Detroit, que supo ser de las mas prosperas de EUA, fue declarada” insolvente “por la justicia y convirtió a su expediente en el mayor caso de bancarrota urbana en la historia del país.

 

Apenas conocido el fallo, asociaciones de jubilados, sindicatos y acreedores cruzaron reproches en la carrera por defender sus acreencias en el default de mas de 18.000 millones de dólares en la que, hasta hace poco, se consideraba una pujante “perla industrial” generadora de empleos para miles de personas. “Esta ciudad fue diversa, pujante, bendecida con la vitalidad de la industria automotriz y orgullosa de su more de Ciudad Motor”, reconoció el juez Stephen Rhodesal leer su fallo. “Pero toda esa historia quedo atrás y los problemas son catastróficos”, dijo.

El magistrado enumero los problemas que resquebrajaron a la ciudad. Desempleo, una deuda altísima, déficit crónico, emigración, incapacidad financiera para  mantener los servicios públicos, inseguridad creciente. “La ciudad necesita ayuda” sintetizo.

Esta conclusión judicial del drama expuesto, nos llevo a recordar la nota publicada en estas columnas, el 22 de Julio del corriente, bajo el titulo de “Miles de Millones de Deuda, Detroit Cae en Bancarrota”http://codigoinversor.com/2013/07/miles-de-millones-de-deuda-detroit-cae-en-bancarrota/, la cual reproducimos a continuación, para que sirva de antecedente preanunciado.

Detroit, cuna de la industria automotriz de Estados Unidos, que llego a ser la cuarta ciudad más poblada del país, se declaró en bancarrota el jueves, la mayor ciudad de Estados Unidos que ha tomado ese camino.

 Representa la mayor quiebra municipal en la historia estadounidense en términos de deuda.

 “Este es un paso difícil, pero es  la única opción viable para hacer frente a un problema que comenzó hace seis décadas, cuando se inicio el deterioro de la industria automotriz”, dijo el gobernador Rick Snyder.

 No esta muy clara la deuda de Detroit, pero Kevyn D. Orr, responsable de la  emergencia, ha dicho que la deuda es probable que sea $ 18000 millones y quizás alcance a $ 20 mil millones.

En Detroit, la presentación vino como una dolorosa realidad del ascenso y la caída de una ciudad. Pero sus ciudadanos lo preveían desde hace mucho tiempo.

 Detroit se expandió a un ritmo impresionante en la primera mitad del siglo 20 con la llegada de la industria del automóvil, y su decadencia también fue rápida. Una ciudad de 1,8 millones en 1950, en la actualidad apenas alcanza a  700.000 personas.  Hay decenas de miles de edificios abandonados, lotes baldíos y calles sin luz.

 No hay hoja de ruta para la recuperación de Detroit, no hay experiencias en bancarrotas municipales de este nivel. La crisis va a ser muy profunda.

 Algunos expertos en quiebras y líderes de la ciudad lamentaron las consecuencias probables de la presentación de la bancarrota. Anticipan más recortes de beneficios para los trabajadores de la ciudad y de los jubilados, más reducciones en los servicios para los residentes, y un efecto perjudicial sobre los préstamos.

 Hay muchas dudas sobre la evolución de la vida de los ciudadanos, pero  algunos líderes empresariales de Detroit han visto alguna luz al final del camino.  Se refirieron a  que la quiebra parecía la única opción que quedaba. En definitiva, un nuevo comienzo.

 “Lo peor que podemos hacer es ignorar un problema”, dijo Sandy K. Baruah, presidente de la Cámara Regional de Detroit. “Finalmente estamos ejecutando una solución.”

 La decisión de ir a la corte señaló una ruptura después de semanas de tensas negociaciones, en las que el encargado de la situación, Kevyn D. Orr, había estado tratando de persuadir a los acreedores a aceptar reducciones en la deuda y a los sindicatos a aceptar recortes en beneficios.

 Otro de los temas que complica la situación, son las sospechas de un interés que podríamos denominar racial,  ya que el gobierno del estado, que es de mayoría blanca, ante una población en la que los de color negro representan el 80 %.

 Los líderes en Washington y en Lansing, la capital del estado, emitieron declaraciones de interés el jueves. Un portavoz de la Casa Blanca dijo que el presidente Obama y su equipo de alto nivel estaban monitoreando de cerca la situación.

 La portavoz, Amy Brundage,  en un comunicado se refirió a que tanto la fuerza trabajadora y los acreedores de la ciudad  deben encontrar una solución al serio problema financiero de Detroit.

 Comparando antecedentes, la deuda de Detroit empequeñece la del  Condado de Jefferson, Alabama, que había sido el mayor quiebra municipal de la nación, después de haberse presentado en 2011 con cerca de $ 4 mil millones en deuda. La población de Detroit, la ciudad más grande de Michigan, es más del doble que la de Stockton, California, que se declaró en quiebra en 2012 y que había sido la ciudad más poblada de la nación para hacerlo.

 Otras grandes ciudades como Nueva York y Cleveland en 1970 y Filadelfia dos décadas más tarde, se tambalearon  cerca del borde de la ruina financiera, pero al final encontró soluciones distintas de la corte federal.  La lucha de Detroit, según los expertos, es particularmente grave, ya que no se limita a un solo evento o a un no acuerdo financiero, abarca muchos temas al mismo tiempo.

 Son  numerosos factores los que a lo  largo de muchos años han llevado a  Detroit a este punto, que incluye una base disminuida de  impuestos pero sigue siendo una gran ciudad con 139 kilómetros cuadrados; déficits en salud y en los costos de pensiones; repetidos esfuerzos para gestionar las crecientes deudas con más préstamos ; déficit anual en el presupuesto de funcionamiento de la ciudad desde 2008, y los servicios de la ciudad paralizados por los sistemas informáticos de pobre mantenimiento.

 “No es suficiente hablar, debemos reducir la deuda”, dijo James E. Spiotto, experto en bancarrota municipal del bufete de abogados de Chapman y Cutler de Chicago. “La conclusión, es que se necesita un plan de recuperación real. De lo contrario todo se repetirá de nuevo”.

Los líderes de los sindicatos del sector público y los jubilados municipales de todo el país se concentraron en ver  si en Detroit está permitido recortar las pensiones, a pesar de una disposición de la Constitución del Estado que pareciera  no autorizara tales recortes.

Algunos expertos dicen que los funcionarios de otras ciudades con problemas financieros pueden sentirse alentados a seguir el camino de Detroit.  Una oleada de bancarrotas municipales parece poco probable, sin embargo, pero  otras ciudades van a querer ver cómo resulta este caso, sobre todo cuando se trata de los costos de atención de salud y pensiones para jubilados, dijo Karol K. Denniston, un abogado de quiebras. Es opinión generalizada, que el resultado de la quiebra de Detroit es como una gran cocina de prueba.

 Hay una incertidumbre generalizada de lo que pueda suceder con la quiebra, tanto en el corto como en el largo plazo. Las autoridades están enviando cartas explicativas a los trabajadores, notificándolos que las operaciones  de la ciudad seguirán los  procedimientos habituales. Una línea telefónica estaba prevista para los residentes y otras personas que tengan preguntas y preocupaciones.

 Los recuerdos de las quiebras de Chrysler y General Motors tienden a apaciguar los nervios. Pero los expertos dicen que los procedimientos de quiebra corporativa son significativamente diferentes de las quiebras municipales. En las quiebras municipales, por ejemplo, la capacidad de los jueces para intervenir en la forma en que se ejecuta una ciudad es fuertemente limitada. Y bancarrotas municipales son mas  una forma de ajuste de la deuda, en lugar de liquidación o reorganización.

 Kevyn D. Orr dijo que como parte de la restructuración se debe gastar unos $ 1,25 mil millones en la mejora de las infraestructuras y servicios de la ciudad. Sin embargo, una preocupación importante para los residentes de Detroit sigue siendo la posibilidad de que los servicios podrían deteriorarse aun más en  caso de quiebra.

 Alrededor del 40 por ciento de la iluminación de la ciudad no funciona,  y más de la mitad de los parques de Detroit han cerrado desde 2008.

 Extractado de Monica Davey  y Mary Williams Walsh (Harvard Business Review-The New York Times)