El Obamacare vs. el sistema de salud francés

Sin lugar a dudas, el Obamacare tiene las intenciones correctas para crear un sistema de salud nacional para los EE.UU. Los EE.UU. deben ofrecer claramente una atención de salud que se extienda desde la cuna hasta la tumba, como lo es en la mayoría de países europeos, entre ellos Francia. Sin embargo, con el fin de alcanzar plenamente este objetivo, Obamacare debe ser optimizado y se necesitan una serie de reformas que vamos a etiquetar como “Manifiesto para la Reforma de Salud de EE.UU.”. Además, a fin de evaluar adecuadamente las reformas necesarias para mejorar el sistema actual del Obamacare, es fundamental comparar el Obamacare con el sistema de salud francés, el cual es considerado por la Organización Mundial de la Salud como el país con el mejor sistema de atención de la salud en el mundo.

Claramente, el Obamacare es un primer paso y ha logrado que el normal aumento anual de los costos de atención de salud, hayan reducido su incremento. Todo esto es gracias a la ley que fue sancionada en 2010. Por ejemplo, en 2012, los costos de salud aumentaron un 4% menos de la mitad de la tasa de hace apenas una década. Sin embargo, este descenso en el incremento interanual de los costos no es suficiente para solucionar el problema. Los costos de salud en términos absolutos no es simplemente económico, el costo anual de un plan de salud de la familia es de aproximadamente $ 16.351, lo que económicamente no es asequible para la mayoría de las familias. El costo de asistencia médica tendría que disminuir en términos absolutos para coincidir con el costo sanitario francés.

Para resolver este problema del sistema de salud, primero hay que definir claramente el problema. Ante todo, un problema importante de la industria del cuidado de la salud en los EE.UU. es la espiral de costos que entró en vigor en los años 80 y superó todos los demás costos, incluyendo el índice de precios al consumidor.  Datos del Departamento Americano de Estadísticas Laborales  (U.S. Department Bureau of Labor Statitics), detallan que  los cinco componentes del costo de la atención de salud superaron el índice promedio de precios al consumidor, asimismo la tasa de incremento anual del costo superó al de la economía en general. Esta situación, está causando un aumento prohibitivo de los costos de consumo y del negocio de cuidado de la salud, junto con el déficit anual en el presupuesto de EE.UU. y la deuda nacional. Basándose en estos resultados, parece muy probable que la industria privada de atención médica sea la  culpable. Simplemente se ha comportado como un monopolio y explotado la demanda inelástica de la asistencia sanitaria subiendo los precios.

Para sostener aún más este argumento, comparemos datos de costos entre EE.UU y Francia.  En primer lugar, el gasto farmacéutico en los Estados Unidos, en el 2010, fue de USD $ 983 per cápita a precios corrientes y PPP (“gasto farmacéutico per cápita ” ). En comparación, en Francia, el gasto fue de USD $ 634 per cápita a precios corrientes y PPP (“gasto farmacéutico per cápita ” ). Este es un claro indicador de que los costos de los medicamentos son más altos en los Estados Unidos que en Francia. Esto se puede explicar por un par de hechos clave.

Uno de ellos, es que en los Estados Unidos, los servicios de atención de salud pagan diferentes montos que dependen del plan de seguro de salud de los pacientes. Esto da automáticamente a los proveedores de atención médica la posibilidad de discriminar entre los pacientes y sólo seleccionar los medicamento de más altos costos. Además, el sistema de los Estados Unidos no es muy flexible a la hora de determinar el costo de los medicamentos y servicios de salud. Los cambios en las tasas de atención de la salud, actualmente tienen que obtener la aprobación del Congreso antes de que puedan entrar en vigor. Este es un proceso engorroso, lo que frena la capacidad de reaccionar con rapidez a las necesidades del mercado.

Francia también difiere en su enfoque de la regulación del costo de los servicios de atención de salud en su país. Francia cuenta con una organización llamada la CNAMTS que monitorean el gasto para los servicios en todo el país. Si el gasto para un cierto tipo de medicamento o servicio se levanta en un área en particular, el CNAMTS tiene la autoridad para intervenir y reducir el precio de este medicamento o servicio para que sea más accesible y facilitarán el suministro para hacer frente a las necesidades del mercado. Junto con este sistema de vida, Francia también ha implementado un programa de tarifas común en todo el país que requiere que los servicios de salud ofrezcan un precio estándar para los procedimientos, independientemente de las pólizas de seguro de salud.

 

Sin embargo, no hay ninguna cláusula en la Ley de Asistencia Asequible (Affordable Care Act) que posibilite en EE.UU. un sistema como el de Francia. Mientras el Obamacare ha luchado por una solución más equitativa para el sistema de salud de Estados Unidos, se ha quedado corto en alcanzar una eficiencia burocrática. Los gastos administrativos de las compañías de seguros privadas son casi tres veces los costos en Francia (5% de Francia y el 14% de Estados Unidos), y el Obamacare no está estructurado para reducir los costos de manera eficaz. Con el fin de lograr un resultado óptimo, los Estados Unidos pueden usar el Medicare (seguro médico para mayores de 65 años) como un precedente para emular. Los gastos administrativos de Medicare rondan por debajo de los costos de Francia en el 3,6% de los gastos totales. Revisar el Obamacare implementando prácticas administrativas de Medicare puede ayudar en gran medida al desenredo de la burocracia médica, reduciendo los gastos operativos y simplificar la experiencia para el consumidor.Principio del formulario

 

Para que los EE.UU. sea un reflejo del sistema de salud francés, debe comenzar a  implementar una política para empezar a bajar los costos asociados con la administración del sistema de pagos médicos. Esto puede lograrse fácilmente mediante la utilización de un sistema de Medicare para todos los ciudadanos. Además, para cualquier de los costos adicionales no cubiertos por el sistema universal de Medicare, los pacientes deben ser autorizados a llevar un seguro complementario, similar a Medi -gap. En Francia, dicho procedimiento ha tenido mucha eficacia la utilización de los programas de seguros complementarios para proporcionar los beneficios que faltan y no están cubiertos en su programa universal.

Tambien, los EE.UU. tiene que poner en práctica una negociación gubernamental agresiva con los hospitales, compañías farmacéuticas y los médicos. Francia ha puesto mucho énfasis en la negociación, mientras que los EE.UU. carece en gran medida de esa posibilidad. En algunos casos, el gobierno de EE.UU. tiene  prohibido la aplicación de un  sistema de negociación.

Emulando el costo y la calidad del sistema de salud francés, la industria privada de EE.UU. podrá convertirse en eficiente y competitiva. De lo contrario, los controles de precios y otras medidas regulatorias se pueden imponer para remediar el problema, y las implicaciones de estos enfoques son muy amplios y profundos en términos ideológicos. Puede acabar con las empresas privadas de seguros de asistencia sanitaria e imponer un estricto control sobre los precios de los productos farmacéuticos, hospitales y médicos. En otras palabras, los proveedores de la industria del cuidado de la salud tendrían que ser visto como un monopolio natural y, por tanto, deben ser controladas al igual que los precios de los servicios públicos se encuentran actualmente controladas bajo una fórmula de costo más rendimiento razonable. De hecho no hay otra alternativa para los EE.UU., excepto, volver de nuevo a mediados de los años 80 y ajustar los costos de atención de la salud a la baja o adoptar el costo de la atención de la salud del sistema francés.

Otros elementos del “Manifiesto por la reforma del Sistema de Salud de EE.UU.”  (“Manifesto For U.S. Health Care Reform”) incluyen el cambio de la cultura y las actitudes de los médicos. La misma regla debe aplicarse a los hospitales y los fabricantes de medicamentos. En lugar de poner énfasis en convertirse en capitalistas y empresarios exitosos del cuidado de la salud, es necesario que se ponga más énfasis en la lealtad y responsabilidad primarias de cuidado de los pacientes. Por ejemplo, en Francia el salario del médico promedio de atención primaria fue de $ 95,892, comparado con $ 186,582 en los EE.UU. Esto es casi el doble por un médico que proporciona los mismos servicios, sin embargo, los médicos en Francia, en promedio, tienen la obligación de completar más años en la escuela de medicina. El honor de ser un médico en Francia está por encima y más allá de los objetivos empresariales, como se demuestra claramente con su aceptación de un salario razonable

Mientras que el Obamacare no pueda replicar el sistema de salud francés, aunque sus objetivos sean similares, estos seguirán siendo inasequibles. Por lo tanto, es necesario implementar  políticas para promover esos objetivos y hacerlos asequibles. Al disponer políticas de los conceptos citados, que se especifican en términos del “Manifiesto para la Reforma de la Salud de EE.UU.”, y mediante la creación de un programa de Medicare para todos los ciudadanos a través de la Ley de atención asequible, es posible que Obama reduzca el costo de la atención de salud para el público. De este modo, el sistema se volvería más accesible y aumentaría el número de ciudadanos de Estados Unidos que pueden tener acceso a la atención médica universal.

Nake M. Kamrany, Dimitri Beshkov, Rohini Chugani, Jessica Greenhalgh

Nake M. Kamrany (kamrany@usc.edu) es  profesor de economía  en la  University of Southern California y Director del Programa sobre  derecho y economía y miembro del California Bar. Jessica Greenhalgh es estudiante de economía y ciencias biológicas en la University of Southern California, e investigadora asociada del Global Income Convergence Group (GIC-G) de Los Angeles.

http://www.huffingtonpost.com/nake-m-kamrany/obamacare-vs-the-french-h_b_4573596.html?utm_hp_ref=money&ir=Money