El creciente costo de no ir a la universidad ( 2da. Parte – final )

 

El ascenso de los graduados universitarios.

Los egresados del milenio de hoy son la generación mejor educada de la historia ; un tercio ( 34 %) tienen al menos un grado de licenciatura. En contraste, sólo el 13 % del grupo etario de 25 a 32 años de edad en 1965 ( la generación silenciosa), tenía un título universitario; proporción que aumentó a 24 % a finales de 1970 y 1980, cuando Boomers eran adultos jóvenes.

En cambio, la proporción con un diploma de escuela secundaria ha disminuido de 43 % en 1965 a apenas un cuarto ( 26 %) en la actualidad. Al mismo tiempo, la proporción de graduados universitarios ha crecido , el valor de sus títulos ha aumentado. Entre 1965 y el año pasado , los ingresos medios anuales de 25 – a 32 años de edad con un título universitario aumentó de 38.833 dólares a 45.500 dólares en 2012 dólares, un aumento de casi 7.000 dólares .

En conjunto, estos dos hechos – el creciente retorno económico a un título universitario y la mayor proporción de graduados universitarios en la generación del milenio – podría sugerir que la generación del Milenio debería estar ganando más que las generaciones anteriores de los adultos jóvenes. Pero no es así. La mediana de ingresos globales del milenio de hoy ( 35.000 dólares) no son muy diferentes a las ganancias de los primeros Boomers ( $ 34,883 ) o la generación X ( $ 32.173 ) y sólo un poco más altas que la generación silenciosa ( 30.982 dólares ) en edades comparables.

La disminución del valor de un diploma de secundaria

La explicación para este hallazgo enigmático reside en otra importante tendencia económica que modifica el panorama económico: El drástico descenso en el valor de una educación secundaria. Mientras que las ganancias de las personas con un título universitario se incrementaron, las ganancias de los graduados de la escuela secundaria se redujeron en más de $ 3.000, desde $ 31.384 en 1965 a $ 28.000 en 2013. La brecha de ingresos cada vez más amplia por nivel educativo, resalta aún más cuando el análisis se desplaza para realizar un seguimiento de la diferencia en el tiempo de los ingresos medios de los graduados universitarios en comparación con los que tienen un diploma de escuela secundaria. En 1965, los jóvenes graduados universitarios ganaban 7,499 dólares más que los que tenían un diploma de escuela secundaria. Pero la brecha de ingresos por nivel educativo se ha ampliado constantemente desde entonces, y hoy se ha más que duplicado a $ 17.500 entre los de la generación del milenio de edades entre 25 a 32.

Como resultado, cambio el mercado laboral

Sin duda, la Gran Recesión y la recuperación dolorosamente lenta, se han hecho sentir en la generación del Milenio , incluyendo aquellos con educación universitaria. Graduados universitarios jóvenes están teniendo más dificultades para encontrar trabajo que las generaciones anteriores. Tienen más probabilidades de estar desempleados y tienen que destinar más tiempo para encontrar un trabajo que las generaciones anteriores de los adultos jóvenes.

Pero el panorama es más sombrío para los trabajadores con menor nivel educativo. No sólo les va peor que aquellos con educación universitaria , sino, también están peor que las generaciones anteriores a una edad similar.

Por ejemplo , la tasa de desempleo para los Milenios con un título universitario es más del doble que la tasa que fue para los de la generación silenciosa con estudios universitarios en el año 1965 (3,8 % vs 1,4 %). Pero la tasa de desempleo para los Milenios con sólo un diploma de escuela secundaria es aún más alta : 12,2 %, es decir más de 8 puntos porcentuales que para los graduados universitarios y casi el triple de la tasa de desempleo de Silenciosos con un diploma de escuela secundaria en 1965. El mismo patrón resurge cuando la medida se desplaza a lo largo del tiempo respecto de lo que tarda la persona que busca trabajo.

En 2013, el promedio de desempleados con educación universitaria que había estado buscando trabajo era de 27 semanas – más del doble del tiempo que se insumía en el año 1979 para conseguir un trabajo (12 semanas) . Una vez más, los jóvenes graduados de la escuela secundaria de hoy en día están en peores condiciones en esta medida que los con estudios universitarios o de sus compañeros de generaciones anteriores.

Según el análisis, los graduados de la escuela secundaria del Milenio insumen , en promedio , cuatro semanas más en busca de trabajo de los graduados universitarios ( 31 semanas frente a 27 semanas) y más de dos veces que educados similar de Boomers tempranos de 1979 (12 semanas) .

Del mismo modo, en términos de horas trabajadas, la probabilidad de empleo a tiempo completo y del ingreso en general, los jóvenes graduados universitarios de hoy están en peores condiciones que sus pares de las generaciones anteriores. Pero, de nuevo, los Milenios sin un título universitario están peor, no sólo en comparación con sus contemporáneos con estudios universitarios, sino también en comparación con los adultos jóvenes de similar educación de generaciones anteriores.

http://www.pewsocialtrends.org/2014/02/11/the-rising-cost-of-not-going-to-college/ –  The Shortlist – HBR – 14.02.14

Conclusion

Como detallamos al inicio de la primera parte, nuestra intención era dar elementos que puedan ser utilizados para incentivar y para institucionalizar la necesidad de la graduación universitaria en nuestros países. Pero, como corolario, debemos resaltar la profundidad y la cantidad de datos que el estudio de Pew ofrece para los profesionales del tema. Datos que bajan de nivel de detalle para poder crear un sistema educativo más consistente y mejor. Esperamos haber contribuido a dicho objetivo. Y para finalizar, recordaremos una estrofa del Martin Fierro del poeta argentino José Hernandez : “No es para mal de naides, sino para bien de todos”.