¿Un nuevo Boom del comercio asiático?


De alguna manera parece una locura. China y Hong Kong están justo al lado uno del otro y sin embargo, cuando se trata de comercio de acciones, bien podrían estar en lados opuestos del mundo.

Durante años, China ha protegido su economía fuertemente. Imaginemos  lo frustrante que debe ser para todos aquellos inversores sofisticados sentados a ambos lados de la frontera. Ellos tienen el dinero, las conexiones y las ideas, pero siempre ha habido reglas estrictas que les impide reunirse. Todo esto esta a punto de cambiar.

La semana pasada, China y Hong Kong anunciaron un programa piloto llamado Shanghai-Hong Kong Stock Connect , que autoriza el comercio sin trabas para ciertas acciones cotizadas en Shanghai (SSE) y Hong Kong (HSE).

Este sistema se ha estado analizando por más de siete años y se espera que logre demostrar un enorme beneficio para ambos países. Los inversores parecen haber dado un aprobado ya que el mercado de Hong Kong se movió para arriba.

El sistema de acciones Connect es un gran ejemplo de lo que se puede incrementar el comercio con la desregulación y lo que puede significar para los negocios globales. Se pueden lograr ganancias mediante la simplificación y armonización de los procedimientos para facilitar los servicios a través de fronteras.

En la reunión celebrada en Bali el año pasado, el Banco Mundial pronostico que dichas mejoras  podrían impulsar el comercio bilateral en un 20%, aumentar PIB real de la región en un 2,7% y el empleo un 1,2%.

 

¿Por qué el comercio en el sector de servicios?

El sistema de acciones Connect  es un componente esencial para impulsar el “comercio de servicios” – que básicamente se refiere al sector de servicios. Actualmente, el comercio de servicios nunca ha sido tan importante para Asia. El continente tiene una economía (comercio) bastante competitivo externo, mientras el sector servicio interior está plagado de ineficiencias.

En el informe bianual, recientemente lanzado,  East Asia and Pacific Economic Update, el Banco Mundial señala que el comercio dentro de Asia oriental se está desplazando cada vez más del comercio de productos hacia el comercio de servicios. En concreto, la entidad crediticia hace hincapié en que:

La participación de las GVCs [GVC – cadenas que representan el proceso de especialización en detalle y la fragmentación geográfica de la producción] en el comercio total de la región es de casi 40 puntos porcentuales mayor que hace dos décadas, y los datos de las GVCs  representan una mayor proporción del comercio en el Este Asia que en cualquier otra región en desarrollo. Esta dinámica cambiante, ha impulsado gran parte de la agrupación regional de las cadenas de valor (clustering of value chains) y allanó el camino para una mayor integración regional.

Durante años, los países han estado presionando para que reglamentaciones comunes que permitan la libre circulación de servicios transfronterizos.

Cansados de la lentitud de la Organización Mundial del Comercio en liberalizar el comercio de servicios, más de veintitrés miembros, incluyendo Taiwán, la República de Corea y Hong Kong, han tomado el asunto en sus propias manos y están en proceso de establecer el Comercio de Acuerdo de Servicios (Trade in Services Agreement  – TISA).

La esperanza es que el acuerdo creará condiciones comerciales que permitan a los sectores de servicios de los países alcanzar su pleno potencial. En conjunto, estos 50 participantes representan el 70% del comercio mundial de servicios. Ahora, parece que China va a unirse también.

Cuando China se unió a la Organización Mundial del Comercio en 2001 fue un gran momento en la historia – el inicio de un gran auge comercial chino. Ese auge se basa en los productos manufacturados baratos. Ahora China quiere repetir el truco para el comercio de servicios. Hay momentos interesantes por delante…


Lars Henriksson (de Bangkok)

The New World