El fin de la política de un solo hijo y lo que significa para los inversionistas

 

                                                    China hijo unico Codigo Inversor 01.12.15

En términos económicos, China ha recorrido un largo camino desde Mao. Es un mercado no tan libre, incluso en la actualidad, pero se está moviendo en la dirección correcta y se profundizara más si la reforma continúa.

 

El Partido Comunista es el que manda, y los medios de comunicación están estrictamente controlados y censurados.

Sin embargo, tal vez el cambio está empezando a colarse. La manifestación más visible de esta sociedad represiva, la política de un solo hijo, finalmente se está desechando por completo. Ahora todas las parejas (no sólo ciertos grupos) se les permiten tener dos hijos.

Este cambio no se lleva a cabo por razones morales, o porque Beijing se preocupa de repente sobre la libertad. El problema básico es demográfico, bajos índices de natalidad significan que China enfrenta en el futuro un aumento de población de edad avanzada con una disminución del número de jóvenes trabajadores.

Este tema llevara tiempo revertir. Pero puede haber oportunidades inmediatas para los inversores inteligentes como parte del proceso.

¿Por qué hubo alguna vez una política del hijo único?

En 1979 se temía que la población de China fuese aumentando más allá de su capacidad de alimentarse a sí misma. La falta de alimentos se debió más a las ineficiencias del sistema comunista, que porque había demasiada gente.

Sin embargo, en lugar de reconocer el verdadero problema y dejar a la gente libre resolverlo, Beijing hizo lo que hacen los planificadores centrales. Se decidió imponer reglas para controlar el tamaño de la población. De ahí la política del hijo único.

Había algunas excepciones, como parejas que eran ambos hijos únicos. Y las leyes eran un poco menos estricta en las zonas rurales (en parte debido a la dificultad de hacerlas cumplir).

Sin embargo, los castigos para los que rompieran las reglas podrían ser brutales, iban desde multas y cárcel hasta trabajos forzados. La política también alentó a las familias a abandonar o simplemente matar a bebés de sexo femenino.

Como resultado, la tasa global de fecundidad (número medio de hijos por mujer) se ha reducido de un poco menos de tres en 1979, a alrededor de 1,5 desde finales de 1990. Esto está por debajo de la “tasa de reemplazo” de 2,1 necesario para mantener la población estable.

Esto ha creado varios problemas. En primer lugar, la población china esta alcanzando un punto máximo en los próximos años, con poco menos de 1,4 mil millones, que se empareja con el crecimiento económico. Al mismo tiempo, el número de mayores de 65 años estará alcanzando los 300 millones en 2050. Esto pesara como carga para los servicios públicos. De hecho, el problema de un niño que soporta dos padres y cuatro abuelos ya tiene un apodo – “4-2-1”.

Esto ha sido sostenible cuando el país estaba creciendo a un ritmo rápido. Pero está claro que va a ser un gran problema ya que el crecimiento se está desacelerando. Estancamiento, envejecimiento de la población, tercera edad sin recursos, con poca capacidad de compra, presenta un gran obstáculo para la esperanza de una economía más centrada en el consumidor chino.

Las presiones económicas han crecido de manera significativa y finalmente han obligado a Pekín a evolucionar. El año pasado, China relajó las disposiciones al permitir que las familias donde uno de los padres era hijo único (y no ambos) a tener dos hijos. Actualmente, el gobierno chino está profundizando la eliminación de la política de un solo hijo por completo, para que todas las familias pueden tener hasta un máximo de dos niños.

La mala noticia es que, por ahora, dos niños serán el límite superior. Los que quieren tres o más aún se enfrentarán a la ira de la policía de control de la población de China. El derecho del pueblo a tener hijos sigue siendo restringido.

Sin embargo, los expertos esperan que en el mediano plazo, la necesidad de equilibrar el envejecimiento de la población signifique desechar todas las barreras. De hecho, hay algunos indicios que China pueda finalmente animar a la gente a tener hijos, ya que algunos funcionarios están pidiendo.

En conjunto, Credit Suisse cree que incluso un pequeño aumento en la tasa de natalidad podría aumentar el número de nacimientos hasta seis millones cada año, a partir de 2017. Como comparación, hay 3,9 millones de nacimientos al año en los EE.UU. y 5,1 millones en la Unión Europea.

Esto no es sólo un problema de China

Por supuesto, China no es el único país asiático preocupado por las tasas de natalidad, Asia tiene las tasas globales de fecundidad más bajas del mundo – Japón está en 1.4, Corea del Sur 1.3 y Singapur 1.29.

Muchos países están ahora tratando de animar a la gente a tener más hijos. Tokio está animando a las autoridades locales para que favorezcan citas rápidas. Y el gobierno de Singapur funciona un servicio de intermediación entre las parejas.

Pero no solo se favorece servicios de citas del sector público. También incluye medidas más concretas, tales como subsidios a la vivienda, a la familia y mayor permanencia en guarderías. Los países asiáticos también ofrecen cada vez más pagos directos en efectivo, incluso hay algunas grandes empresas siguiendo su ejemplo.

Estas medidas parecen estar teniendo algún efecto, el número de nacimientos que empiezan a aumentar gradualmente.

Recomendación de empresas a comprar

Todo mencionado son buenas noticias para las empresas que ofrecen productos y servicios destinados a niños y sus padres. Tan pronto como se anunció la nueva política de China, las acciones de muchas empresas relacionadas con la infancia se movieron bruscamente hacia arriba.

Sin embargo, todavía hay algunas buenas compras disponibles. Procter & Gamble (NYSE: PG) tiene una amplia brecha para aumentar sus ingresos mediante la venta de pañales Pampers. Las ventas de pañales se han estancado en los EE.UU., mientras están creciendo rápidamente en China.

Este verano P & G comenzó un gran esfuerzo para entrar en el mercado chino, con pañales de una gama superior hechos en Japón. Mientras tanto, la demanda de artículos de higiene personal importados ha ido creciendo en China en razón de los recientes escándalos debidos a la mala calidad de los productos nacionales. Con una rentabilidad por dividendo medio aceptable de 3,5%, P & G es una buena apuesta a largo plazo.

 

Matthew Partridge – MoneyWeek