Texas da la sorpresa en energía renovable

                      

Energia renovable Codigo 30.08.2016

 

SAN ANTONIO – Casi la mitad de la energía que alimenta su red troncal procede de las turbinas de viento, un nivel inconcebible hace una década en un estado famoso por su largo romance con los combustibles fósiles.

 

Texas mantiene su relación con los hidrocarburos, lo que desembocó en la innovadora tecnología de la fracturación hidráulica. Pero una bonanza energética igual de sorprendente ha pasado prácticamente inadvertida: el auge de los renovables.

Texas ha sumado más capacidad de generación eólica que cualquier otro estado del país y las turbinas de viento representaron en abril cerca del 16% de su capacidad de generación eléctrica. El estado anticipa además un enorme aumento de la energía solar.

Texas Diversificacion Codigo

En medio de un acalorado debate sobre el cambio climático entre los partidos políticos en Estados Unidos, Texas ha seguido una estrategia que funciona bien dentro de su red, basada en los principios del libre mercado. Los funcionarios de Texas dicen que la energía eólica y solar desempeñará, casi con seguridad, un rol significativo y creciente en el abastecimiento, aunque los subsidios que brinda el gobierno federal disminuyan en los próximos años.

La mayor parte del crecimiento de la energía renovable en el resto de EE.UU. proviene de los estados que habitualmente votan por los demócratas en las elecciones. California lidera la energía solar y ya tiene en actividad más sistemas generadores de electricidad que los que Texas prevé instalar en los próximos cinco a diez años. Nueva York contempla obtener la mitad de su electricidad de fuentes que no generan emisiones contaminantes de aquí a 2030. Las granjas eólicas proveyeron casi un tercio de la electricidad que consumió el estado de Iowa en 2015, el porcentaje más alto en EE.UU. Texas es uno de los pocos estados predominantemente republicanos, cuyos candidatos normalmente no creen en el cambio climático y defienden los combustibles fósiles, en sumarse a la tendencia.

Esta es una transformación no exenta de riesgos. En un inicio, el estado les cobró a los usuarios del sistema eléctrico miles de millones de dólares para construir las líneas de transmisión necesarias para trasladar electricidad desde el ventoso oeste del estado a las ciudades. También se cometieron errores como parte de un proceso de aprendizaje. La energía renovable sólo opera cuando sopla el viento o brilla el sol. No se puede despachar cuando es más necesaria, sino que cuando está disponible, lo que obligó a los responsables de la red eléctrica a desarrollar la capacidad de anticipar los cambios del clima. Las tecnologías de almacenamiento de baterías aún tienen camino que recorrer para ser más eficientes.

Tampoco hay que olvidar los subsidios. Los proyectos eólicos reciben generosos fondos del gobierno federal de EE.UU. cuando generan electricidad.

A ciertos detractores les preocupa que algunas eléctricas dejen de usar plantas de combustibles fósiles de manera prematura, aunque algunas fuentes de energía como el gas natural y el carbón podrían ser más baratas.

“¿Cómo mantenemos en funcionamiento las grandes plantas si la energía eólica y solar han erosionado la lógica económica al extremo de que las empresas las quieren cerrar?”, pregunta Travis Fisher, economista del Instituto de Investigación de Energía, un centro de estudios conservador.

Las raíces del auge de la energía renovable en Texas se remontan a 1999, cuando George W. Bush, entonces gobernador y con una legislatura de mayoría republicana, reformó el mercado eléctrico. La liberalización acabó con el dominio de monopolios que controlaban la generación, la transmisión y la distribución e introdujeron subastas competitivas para la electricidad al por mayor.

El plan desregulador, que Bush promulgó días antes de anunciar su candidatura a la Casa Blanca, también incluyó un requisito de que los productores tuvieran al menos 2.000 megavatios de capacidad de generación de energías renovables para 2009.

Texas superó la meta en 2005. El entonces gobernador Rick Perry, que también es republicano y crítico de la intervención gubernamental, elevó el objetivo a más de 10.000 megavatios de capacidad renovable para 2025, un objetivo que se cumplió en 2011. La capacidad de energía renovable de Texas rondó los 19.000 megavatios en abril, según el Departamento de Energía de EE.UU., suficiente para alimentar a unos 4 millones de hogares.

Texas no invocó el calentamiento global para promocionar el programa sino que trató la energía renovable como un asunto que tenía que ver con las decisiones del consumidor, un generador de empleos y una forma de invertir en las comunidades rurales.

Jimmy Glotfelty, el asesor de Bush entre 1991 y 1994, cuenta que al haberse criado en Midland, “donde el viento soplaba todo el tiempo”, el ex mandatario obtuvo de allí la idea de que la energía eólica podía ser un enorme activo para el estado. “No era parte de una revolución ligada al cambio climático, sino una convicción en el poder del libre mercado y los emprendedores”.

Los subsidios federales deberían disminuir en los próximos años. Otra fuente importante que ha impulsado el auge de los renovables ha sido la caída en los costos de la tecnología solar y eólica. Los costos de la energía solar han bajado 48% desde 2010 y 6% en 2015, según la Solar Energy Industries Association, una entidad que representa al sector. Es probable que tales reducciones continúen conforme los fabricantes de paneles solares logran economías de escala y nuevas tecnologías disminuyen los costos y aumentan la eficiencia.

Los residentes de Texas “quieren contar con una diversidad de recursos puesto que nadie sabe a dónde llegaran los precios del gas en el futuro”, dijo Joel Cohn, de la firma de asesoría contable CohnReznick, que trabaja en proyectos renovables.

Ercot, el operador del sistema eléctrico del estado, prevé un crecimiento explosivo de la energía solar. Un análisis sugiere que la reciente renovación de beneficios tributarios podría ayudar a generar hasta 19.000 megavatios de capacidad solar dentro de 15 años, frente a los 500 megavatios actuales.

Los proyectos eólicos generaron empleos en las comunidades rurales y ofrecieron a los propietarios de tierras nuevas fuentes de ingresos. En el estado hay hoy más de 100.000 personas que trabajan en proyectos de energía renovable, según Workforce, el organismo encargada de la creación de empleos en el estado.

 

LA NACION – Wall Street Journal Americas

http://www.lanacion.com.ar/1932928-texas-da-la-sorpresa-en-energia-renovable

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El Gobierno Argentino quiere canalizar fondos del blanqueo de capitales para el desarrollo de energías renovables

La ley de Sinceramiento Fiscal permite destinar dinero al incremento de energías limpias. Los desembolsos deberán ser canalizados por medio de Fondos Comunes de Inversión

Las energías limpias traerán nuevo impulso a la economía. A la subasta por 1000 MW de generación eólica, solar, biomasa y minihidroeléctricas lanzada por el Gobierno a fines de julio, deberán sumarse otras tantas licitaciones anuales por una potencia similar durante la próxima década, a fin de cumplir con la Ley de Energías Renovables. La normativa, aprobada por mayoría del Congreso el año pasado, establece que 8% de la matriz eléctrica nacional sea aportada en 2017 por fuentes renovables, y alcanzar el 20 % en el 2025. Hoy, esa proporción apenas alcanza al 2%, según datos del Ministerio de Energía.

Para incentivar las inversiones en el sector, la Ley de Sinceramiento Fiscal dispone en forma explícita que los fondos exteriorizados que se inviertan en proyectos de infraestructura y energías renovables no deberán pagar el impuesto especial (10 a 15% del monto ). “Estas inversiones podrán canalizarse a través de Fondos Comunes de Inversión (FCI), abiertos o cerrados, que deberán ser aprobados por la Comisión Nacional de Valores”, destacó el contador Miguel La Vista, socio del estudio La Vista Casal. Una vez estructurados, los FCI podrían establecer planes de inversión con diversidad de mecanismos. Y la ventaja que tienen los inversores, en este caso, es la de diversificar sus opciones, acudiendo a especialistas en los fondos comunes. “Más allá del beneficio particular del contribuyente que exterioriza sus bienes, la posibilidad de financiar las energías limpias a través de estos fondos es una herramienta financiera que se agrega a los beneficios fiscales y regulatorios previstos por la Ley 27.191 de fomento a las energías renovables”, señalaron desde la Comisión de Asuntos Legales y Tributarios de la Cámara de Energías Renovables (Cader).

Los pliegos de licitación incluyen un certificado fiscal para los desarrolladores que en sus proyectos acrediten un porcentaje de integración de componentes nacionales del 60 %. Además, mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 882, el Poder Ejecutivo habilitó u$s 1700 millones en beneficios impositivos a las adjudicatarias del programa RenovAr 1 y dispuso la emisión de Letras del Tesoro por otros u$s 3000 millones para garantizar la operatoria de compra y venta de energía limpia.

La avidez por conocer los mecanismos para direccionar el blanqueo de fondos hacia las energías renovables quedó manifestada durante un reciente seminario sobre “Oportunidades de Inversión del programa RenovAr”, que se realizó el 12 de agosto en la Universidad de San Andrés.

 Maria Gabriela Ensinck

Nota Completa:

http://www.cronista.com/negocios/El-Gobierno-quiere-canalizar-fondos-del-blanqueo-de-capitales-para-el-desarrollo-de-energias-renovables