El elefante en la habitacion

                                       El Elefante Codigo 18.01.2017

Estamos pasando por un cambio sorprendente en la sociedad y por consiguiente un mundo entero de agitación. Pero, usted podría pensar que Brexit y Trump no tienen nada que ver con los demás. Se podría pensar que el nacionalismo tiene que ver con la inmigración.

 

Y usted puede ser que no vincule éstos a Uber que prueba sus coches auto-conduciendo.

Creo que bien puede estar equivocado acerca de todas esas cosas – y voy a tratar de explicar por qué. Echa un vistazo a este gráfico de “elefante”. Es probablemente el gráfico más importante que verá este año.

imagen 1 Codigo 18.01.2017

En el fondo, la población mundial se divide en bandas iguales de ingresos. A la izquierda están los pobres globales: la cola del elefante. A la derecha están los súper ricos, el tronco del elefante.

En el lado izquierdo podemos ver la escala. Se muestra el aumento real de la riqueza de la población en un período de 20 años (de 1988 a 2008). Esta versión particular de la gráfica está un poco anticuada, pero eso no importa. Esta es una tendencia a largo plazo que usted está mirando.

Entonces, ¿qué nos dice este gráfico?

Digamos que usted es un generador de ingresos global, quizás un contador júnior en Brasil. Sus ingresos probablemente se han disparado en la última generación. Eres un gran ganador – justo en la parte superior del cuerpo del elefante. De hecho, la mayoría de la gente en esta carta son ganadores enormes. Esta es una era sin precedentes de crecimiento y prosperidad – para la mayoría de la gente en el mundo.

Pero hay algo gracioso cerca de los extremos del gráfico. ¿Qué nos puede decir esto?

Hay dos segmentos clave de la población que han perdido los beneficios de la globalización. El primero está en el extremo izquierdo. Estas personas son las más pobres de los pobres. Ellos son predominantemente agricultores de subsistencia en el mundo en desarrollo, y otros en la parte inferior de la pila económica. Aquí está el mundo de la desnutrición, la mortalidad infantil y el analfabetismo. La globalización ha pasado a estas personas por el capitalismo y la política poco se preocupan por ellos. Rara vez pueden votar, y no tienen otro poder.

La segunda anomalía en el gráfico es la enorme caída relativa del 80%. ¿Quiénes son esas personas? Ellos son los votantes Trump y los Brexiteers. Son la clase trabajadora en el mundo desarrollado. Sus ingresos se han mantenido casi planos en términos reales, mientras que el resto del mundo prospera a su alrededor.

Cuando estas personas retroceden al sistema económico, puede ser visto como racista, xenófobo o amargado. Pero la historia subyacente típicamente no es de odio, sino de economía. Una gran parte de la población de las democracias prósperas ha visto una explosión de riqueza global durante una generación, y no han participado en ella. Relativamente hablando, estas personas están retrocediendo. Ven una nueva prosperidad a su alrededor. Ven a los super-ricos globales – en sus televisores y en los horizontes de sus ciudades. Ellos ven a los migrantes de la clase trabajadora compitiendo por su trabajo en su propio territorio. Ellos ven la clase media emergiendo en el mundo en desarrollo, ya que sus industrias no están mas cerca de ellos. Y se sienten engañados. Los votantes mayores de este grupo recuerdan un mundo en el que podían dejar la escuela sin cualificación, y obtener un trabajo respetable y criar una familia. Ya no se puede hacer eso.

A diferencia de los pobres del mundo, estas personas votan. Ellos votan en masa. Esta es la demografía que ha alterado el carrito de la manzana política. Están votando por candidatos y políticas que hubieran sido vistas como extremistas hace sólo unas décadas.

¿Por qué ha sucedido esto?

Un sistema global de transporte e información ha sometido este estilo de vida de la clase obrera a un doble ataque.

En primer lugar, ahora existe un mercado global de bienes y, en cierta medida, de servicios. Estas personas son los trabajadores, cuyos trabajos han ido a China. Ellos son los empleados de oficina y de apoyo, cuyos trabajos han ido a la India.

En segundo lugar, existe ahora un patrón establecido de migración masiva mundial. No hay duda: la migración aumenta la prosperidad. Pero esa prosperidad no es para todos: los ricos se benefician mucho más que los pobres. Si su familia estaba acostumbrada a trabajar en una fábrica sindicalizada hace una generación, es probable que compita con los inmigrantes con un contrato de trabajo mucho mas devaluado. Su competencia migrante puede ser feliz de trabajar dos turnos al día, por lo que pueden seguir enviando dinero a casa. Es poco probable que los trabajadores tradicionales esten dispuesto a mantener un ritmo semejante. Es entonces cuando parece un político demagogo racista o un fantasista económico.

Estas tendencias no se van a revertir. Sumado a esto, hay un tercer problema  que avecina: robots. Vehículos autodirigidos son sólo un ejemplo destacado. Los automóviles sin conductor harán que una gran parte de la fuerza de trabajo esté desempleada de golpe. No es imposible que muchos conductores encuentren otro empleo, pero los trabajos tradicionales caerán como los dominós cuando los robots tomen el control.

Lo expresado son las condiciones actuales que nos toca vivir. No solo nos tenemos que acomodar a dichas condiciones, sino que tenemos que estar precavidos para afrontarlas y acomodarnos.

 

Andrew Lockley – Exponential investor