O decimos la verdad o mentimos

 

Tras muchos años de relato, nos hemos acostumbrado a un sistema de escuchar lo que nos dicen y no repreguntar al que emite una opinión, con el objetivo de que explique porque dice lo que dice.

Los medios, en general, aceptan lo que se les dice y lo reproducen a diestra y siniestra. Especialmente los partidarios del ex Frente para la Victoria son los que dicen las mayores barbaridades (y porque no decirlo,…las mentiras). No es que los periodistas se dejen embaucar, sino que “vende más “ lo negativo que profundizar la verdad o buscar los porque. Reconozcamos, por otro lado, que es muy difícil repreguntar a los de la patria Nacional & Popular. Declaraciones de la semana pasada de la candidata a diputada por la Unión Ciudadana (de la inefable Cristina) Fernanda Vallejos, se expresó inverosiblemente sobre Boudou. Solo faltaba que se lo comprare con San Martin y con Belgrano. Vale notar que alguno de los periodistas que la entrevistaban intentó alguna explicación pero la mecánica del relato es no dejar hablar al “enemigo”. Valga el recuerdo de las cadenas nacionales de Cristina, en las cuales nos educaba.

Hay muchos temas que son interpretativos y técnicos, que admiten concepciones diferentes que la disidencia republicana justifica.

Pero hay otros temas que son verdad o mentira. No pueden ser ambas cosas. Concretamente nos referimos al endeudamiento a 100 años que ha concretado el Gobierno Nacional por u$s 2750 millones.

El kirchnerismo no ahorró críticas a esta colocación de deuda en términos de su “altísimo” costo para el país.

El economista de La Nación Martin Kanenguiser afirmo: “La ex presidenta y precandidata a senadora por la provincia de Buenos Aires Cristina Kirchner dijo que, el bono a 100 años colocado hace una semana demostraría que “la deuda es corrupción intergeneracional”. En tanto, el ex ministro de Economía Axel Kicillof indicó que “así no se puede seguir” y que “dicen que no hay mal que dure 100 años; la pesada herencia del macrismo parece que sí”.

El mismo economista de La Nación reafirmo: “El costo promedio de las emisiones de 2017 fue del 4,8%, mientras que por el bono a 100 años el Gobierno pagó 7,9%. En cambio, las emisiones más importantes del kirchnerismo en dólares rondaron un promedio del 12 por ciento”.

Los ejemplos sobre los endeudamientos de la década ganada son muchos: en mayo de 2007, la ex ministra Felisa Miceli colocó un bono por 750 millones de dólares a 10 años de plazo, a cambio de una tasa de interés del 8,4% anual. Su sucesor, Miguel Peirano, realizó en 2007 dos emisiones del Bonar X, a 10 años, en abril y en mayo al 8,4%, mientras que en noviembre se colocó otro al 10,5% y también suscribió una nueva emisión en forma directa a Venezuela del Boden 2015 al 10,4 por ciento. En la presidencia de Néstor Kirchner, el ministro Carlos Fernández pagó, en una colocación directa a la Venezuela de Hugo Chávez, en agosto de 2008, cerca del 14%. En el bono del canje de la deuda de 2010, impulsado por el entonces ministro Amado Boudou, para los intereses devengados desde el 31 de diciembre de 2003 se entregó un bono Global 2017, con una tasa del 8,7%.Luego, el propio Kicillof, en abril de 2015, pagó el 8,9% por un bono a 9 años por una colocación de 1415 millones de dólares en Bonar 24.

Vale decir, que sin analizar la tasa de interés el nuevo endeudamiento no varía absolutamente en nada en las condiciones que históricamente se ha endeudado la Argentina.

Este tema no es interpretativo. Hay una verdad y hay una mentira. Los medios no pueden aceptar ni las mentiras de Kicillof ni las fantasías de Vallejos. Es un deber hacia los ciudadanos.

“Otra de las formas de embarrar la cancha que encuentra la oposición es siempre decir que cada vez que estamos emitiendo deuda estamos aumentando la deuda. Esto es otra falsedad. Tres de cada cuatro veces que nosotros estamos emitiendo deuda, estamos cancelando deuda (solo uno para cancelar déficit) que hemos heredado del gobierno anterior a tasas más altas.” “Estamos cancelando deuda a un interés más bajo.” Dujovne dixit.

Enfaticemos, además, aunque Cristina Kirchner critico la carga de endeudamiento generada por este gobierno, durante su gestión la deuda pública comenzó en US$ 144.700 millones, con una proporción del 44,4% del PBI y culminó cerca de los US$ 240.000 millones, equivalente al 45,6% del PBI. No se redujo el porcentaje en relación al PBI, pese a los enormes pagos con las reservas del Banco Central en el marco de la presunta estrategia de “desendeudamiento“, que no existió.

Volvemos a lo mismo. No hay dos realidades. Hay que desenmascarar a los mentirosos, y esa es responsabilidad de los medios y de los profesionales.

El tema Interpretativo y técnico

Seguiremos a Emilio Ocampo, historiador, economista y profesor universitario.

En los últimos años varios países emitieron deuda a 100 años. Lo hicieron México (en dos ocasiones), Bélgica e Irlanda. En los Estados Unidos, compañías como Coca-Cola, Disney, IBM y Motorola han emitido deuda a un siglo y aparentemente, incluso el Tesoro norteamericano está considerando una colocación a ese plazo.

Es importante remarcar que en el año 2117, cuando venza el bono en cuestión, el monto a pagar va a ser irrisorio. La tasa de inflación anual promedio en los Estados Unidos desde 1917 hasta 2016 fue 3,27%. Si en los próximos 100 años sigue en esos niveles, los 2750 millones de dólares que el Estado nacional deberá pagar en 2117 equivalen a 110 millones hoy.

Cualquier persona conocedora de la historia argentina no puede sorprenderse de una tasa de interés de 7,92% , es baja. En primer lugar, la tasa de interés nominal promedio a la que se pudo endeudar el país a un plazo de diez años desde 1993 hasta hoy fue de aproximadamente 12%. Segundo, en los últimos 100 años la Argentina reestructuró su deuda pública o entró en cesación de pagos al menos tres veces. Y el último default duró 12 años, uno de los más largos de la historia después del que se produjo en la Rusia zarista y en la China maoísta. Tercero, en los últimos 100 años hubo sólo diez en los que las cuentas fiscales no estuvieron en rojo. Finalmente, la tasa promedio a la que se endeudó a 30 años el Tesoro norteamericano desde 1977 (cuando comenzaron las colocaciones a ese plazo) hasta hoy fue de 7%. La principal causa de las crisis externas argentinas han sido la incapacidad del país de hacer frente a los vencimientos de su deuda pública externa.

Cuando vence su deuda la mayoría de los países la refinancia sin problemas ni sobresaltos. Sin embargo, cuando se trata de países de alto riesgo como la Argentina (pensemos en Grecia), la refinanciación no está asegurada. Esto es lo que ocurre cuando hay volatilidad en los mercados o desconfianza respecto de la capacidad de repago del país. La iliquidez se convierte en insolvencia. Así ocurrió en el año 2001.

Al colocar un bono a 100 años, el Gobierno consiguió dos objetivos importantes: a) alargar los vencimientos de la deuda pública externa reduciendo el riesgo de refinanciación, y b) establecer una curva de rendimientos a muy largo plazo que ayuda al sector privado a evaluar proyectos de inversión en el país (y cubrir sus riesgos).

Es importante tener en cuenta que: a) el monto de colocación no será significativo al vencimiento y representa un porcentaje muy bajo de la deuda total, b) la tasa de interés, aunque alta en el contexto actual, es muy baja en el contexto histórico argentino y global, c) el larguísimo plazo contribuye a “aplanar” el cronograma de vencimientos y reducir el riesgo de refinanciación. Además, se trata de una colocación puntual y no recurrente.

“Argentina hoy tiene una deuda en relación al PBI del 26%. Es un tercio de la que tiene Brasil, la mitad de los países emergentes.”

Se están corrigiendo los precios de los servicios públicos para que no haya cortes de luz, para que se pueda invertir en infraestructura.

“Vamos a tener este año un crecimiento de la inversión superior al 10%. En el primer trimestre la economía creció un 3% con respecto al primer trimestre del 2016.”

Un manejo responsable de la deuda implica diversificar plazos, tasas y monedas. La tasa a que el país se financia es la combinación de la tasa en que se financia EEUU más una sobre tasa argentina (el famoso riesgo país). La tasa americana es algo en lo que no podemos influir, y es el mínimo al que nos podemos financiar. EEUU se financio por primera vez en el bono de 30 años en 1977 hasta el año 2009, a un promedio del 8,10. Esto es por arriba de donde se está financiando Argentina a un año de haber salido del default.

Cuesta entender que 7,90 pueda parecer una tasa alta a alguien que entiende de finanzas cuando es todavía menor a la tasa en que se financió en promedio EEUU en toda su historia del gobierno de 30 años.

Según Caputo, “Para cuando lleguemos al equilibrio fiscal esto nos va a haber costado diez puntos más de deuda.” “Diez puntos más son 50 mil millones de dólares.” “Alcanzado el equilibrio fiscal vamos a seguir teniendo el tamaño de deuda sobre producto más bajo de Latinoamérica.” Con los diez puntos mencionados va a seguir siendo la mitad de lo que va a tener Brasil y el nivel más bajo de Latinoamérica.”

Finalmente tenemos que asumir que este es un gobierno que dice la verdad, que no miente, que no se corrompe, que está pensando en el futuro que y por supuesto se puede equivocar. Pero, la principal función de los medios periodísticos, no proselitistas, es dilucidar la verdad de la mentira y especificarla a los ciudadanos.

Federico Rivero Lahitte